Durante mucho tiempo, muchos negocios sintieron que vender por redes sociales era suficiente publicaban productos, respondían mensajes, coordinaban pagos, enviaban ubicaciones, confirmaban pedidos y seguían avanzando así, muchas veces con bastante esfuerzo y, en algunos casos, con buenos resultados al inicio.
Durante mucho tiempo, muchas empresas vieron WordPress como una solución básica, casi como una herramienta para “tener la página” y ya, una forma rápida de estar en internet, publicar información institucional, mostrar servicios y cumplir con lo mínimo.
Durante mucho tiempo, muchas personas creyeron que construir una marca personal era principalmente una cuestión de frecuencia: publicar más, aparecer más, opinar más, mantenerse visibles y esperar que, con suficiente constancia, eso terminara convirtiéndose en autoridad.
Durante mucho tiempo, muchas marcas creyeron que hacer contenido era casi un juego técnico: encontrar palabras clave, repetir ciertos términos, publicar con frecuencia y esperar que eso trajera tráfico.